Resumen de la cuestión: Spiderman fuera del MCU.

Ayer por la tarde internet explotó con la noticia de que el Spiderman de Tom Holland, propiedad de Sony, quedaría fuera del Universo Cinematográfico de Marvel debido a una discrepancia entre Disney, dueña de Marvel Studios, y la compañía que tiene los derechos sobre el héroe arácnido.

En consecuencia, mucha desinformación se ha generado y todo parecería caótico e incomprensible, incluso, se señaló, podría tratarse de un modo de alguna de las partes de ejercer presión en las negociaciones que aún, al momento del anuncio, se llevaban a cabo y que, a este momento (21/08/2019 11: am), no tienen confirmaciones oficiales por parte de ninguna de las dos partes.

Vale incluso considerar que la noticia se filtra la misma semana del D23, el Comic-Con de Disney, justo a unos días de que se anuncien nuevos detalles de la Fase 4 del MCU. Asunto que puede leerse, en caso de ser una estrategia comercial, como un incentivo para elevar a otras franquicias o al propio Spiderman, a pesar de ser la película más vista del MCU fuera de las de los Avengers, o bien, en caso de ser una decisión tomada definitivamente, como una especie de ataque por parte Sony a lo nuevo que proyecta Feige, restándole atención a sus futuros anuncios y desviándola a este conflicto.

Lo más cercano que se tiene es una primera declaración de un vocero de Sony, cuyo nombre no es precisado por The Hollywood Reporter quien ostenta la misma como exclusiva, que ha dicho que la empresa se encuentra muy «decepcionada» por la situación y que la misma recae fundamentalmente en Disney y Kevin Feige.

El contrato.

Como siempre la cuestión es primordialmente monetaria, al fin y al cabo, por criticable y reprobable que sea, la industria del entretenimiento es un negocio y el dinero se convierte, más frecuentemente que rara vez, en el criterio final para una decisión.

La estipulación inicial del acuerdo Sony-Disney dictaba que por cada dolar que Sony ganara en el fin de semana de estreno de las películas de Spiderman, Disney vería un 5%, además de ganancias por mercancía en general (juguetes, cómics, fotos, pósters, etcétera).

Al parecer el trato llegó a un impass (un punto sin avance ni retroceso) cuando Marvel pidió que las ganancias de la franquicia se dividieran 50/50 de ahora en adelante, a lo que Sony se negó, alegando, fundamentalmente, que ellos, al ser dueños de esa propiedad intelectual en este momento, deben llevar la mayor parte en el trato. (Algunos de estos detalles han sido removidos de las versiones originales de los reportes debido a que son materia de negociaciones legales aún en este momento).

Los involucrados.

La negociación que llevó a esta colaboración en primer lugar, allá en 2015, se llevó a cabo entre Amy Pascal y Kevin Feige, viejos conocidos y buenos amigos. Por entonces, Pascal todavía fungía como presidente de Sony pero, tras las filtraciones de material confidencial de Sony al internet (a finales de 2014), a través de un histórico hackeo generado por un grupo norcoreano, dejó su posición a Tom Rothman, quien hoy se encarga de las negociaciones de Sony respecto al caso de Spiderman.

La relación de Rothman y Feige se desconoce aunque no es, en definitiva, tan buena como la de Pascal y Feige. De ahí que la declaración de Sony centre tanto los problemas de la negociación en Feige de manera específica. De quien dice tiene «muchas nuevas responsabilidades que Disney le ha dado —incluidas todas sus recientemente añadidas propiedades de Marvel — » refiriendo así a la compra de Fox por Disney, lo cual, continúa la declaración, «no le deja tiempo para trabajar en propiedad intelectual que no les pertenece», es decir, Spiderman.

Se ha especulado, incluso, que existe una rivalidad entre Rothman y Feige, producto de una posible colaboración secreta del segundo en la producción de Marvel, Venom. Asunto que aclararía por qué, versiones anteriores de este mismo reporte de THR (que, insistimos ha sido editado por su posible impacto legal) hablaban de una disputa entre Feige y Rothman por unos créditos de producción no reconocidos por parte de Sony. Asunto que tiene sólo aire de especulación y no tiene mayores confirmaciones.

¿Quién sale perdiendo?

 El cliché que se antoja, de manera subjetiva, es decir que el público. Aunque la realidad es que no necesariamente es así pues esta situación podría ser el origen de otros modos de abordar el Universo Fílmico de Marvel.

Ahora, en términos específicos, el gran perdedor es Marvel. Porque, en caso de que la disolución se confirme de manera oficial, ni Sony ni Marvel podrán referir a cualquier personaje que no sea de su propiedad, es decir, ni Sony podrá hablar de los Avengers, Thanos o Iron Man ni Marvel de Peter Parker, Mysterio, MJ, etcétera.

Asunto que pondría a ambos en situaciones muy raras para explicar los sucesos que podrían acontecer tras lo que hemos visto hasta ahora, pero que vuelve más complicado el escenario para Marvel que había centrado mucho de su narrativa en Spiderman, en la pasada Far From Home, donde había dejado entrever a Peter como el nuevo Tony Stark. Haciendo muy difícil una construcción narrativa que lo evite por completo, sin mencionarlo, sin hacer referencia a él y más cuando fue uno de los motivos fundamentales para la trama de Endgame y el destino de Iron Man.

Por su parte Sony podría simplemente hacer dos películas más con Tom Holland como Spiderman, tal como el contrato del inglés estipula, y en alguna de ellas hacer un crossover con Venom, Carnage o alguna de las películas que desarrollan con base en Kraven y el vampiro Morbius, como se ha reportado.

Esperanzas.

En esta situación, incluso la perversa manipulación de las redes sociales y la opinión pública parece una esperanza para los fans de Spiderman en Marvel. Así, como muchos, nosotros también desearíamos que se tratase de una cruel treta mercadotécnica y nada más. Aunque nada puede darnos certeza de ello.

Mientras no tengamos una declaración oficial al público por parte de Sony y Marvel, habrá que atenerse a estos hechos y habrá que tomar con mucha cautela los encabezados y reportes especulativos (como el que apuntamos antes sobre Venom, por ejemplo). Sin embargo, lo cierto es que Sony hoy se encuentra con una franquicia que ha aumentado su valor gracias a Marvel y Marvel se queda sin uno de los elementos más atractivos de su MCU, aunque tiene a la mano miles más (literalmente miles).

Al final es, triste o afortunadamente, cuestión de dinero. De si Sony cree que puede generar lo mismo con Spiderman sin Marvel que con Marvel y que, si en esa potencial pérdida monetaria, hay suficientes ceros como para que le interese. Todo apunta a que no pero aún quedan posibilidades como arreglos case by case, es decir, contratos generados a la medida de cada caso y generar uno por cada intervención que haga Spiderman en el MCU; posibilidades como que, a pesar de lo difícil que se ve el escenario, las búsquedas económicas y ambiciones de ambos estudios encuentren un punto de acuerdo y, quizá, la más prometedora de todas, el futuro, pues que hoy no haya un acuerdo o que hoy se acaben las negociaciones no impide que en algunos años más se reinicien y veamos un tardío pero certero regreso de Tom Holland al MCU.

El editorial de la semana:

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A la lista se suma el determinante e ineludible Steven Spielberg con The Fabelmans o Los Fabelman.

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